jueves, 21 de abril de 2016

UN AÑO DE APRENDIZAJE


       "Hace apenas cuatro años que llevo en el mundo del bonsái, tuve la enorme suerte de conocer alguien que a día de hoy aparte de maestro es amigo y que durante cuatro meses que se me hicieron muy cortos, me dedicó su tiempo y sentó en mi las bases del bonsái pero esa es otra historia.

       Pasados esos cuatro primeros meses me fui a vivir a Torremolinos. Durante un tiempo estuve investigando, ampliando por mi cuenta los conocimientos que tenía y realizando las primeras prácticas. Pasado un tiempo conocí un grupo de amigos aficionados al bonsái cerca de donde vivo. En este grupo hay una persona en particular que destaca sobremanera por sus conocimientos y experiencia, que además por si fuera poco cuenta con una escuela de bonsái avalada por uno de los maestros más prestigiosos de Japón.

       La semana pasada finalizó el primer curso (de un total de cinco) que hice en esta escuela en particular. Desde el anterior octubre hasta el pasado fin de semana transcurrieron doce clases teóricas e innumerables prácticas en diferentes piezas, la mayoría propias y algunas cedidas por el maestro para la ocasión. Entre los compañeros, el maestro, su ayudante (que también merece historia aparte)... ha sido una experiencia simplemente maravillosa y sólo es el comienzo de un camino que veremos por qué derroteros me lleva.

       Después de lo vivido el último año en cuanto a bonsái se refiere y poder comparar con los tres años anteriores que llevo de relación con el bonsái me queda una duda. No entiendo como puede haber gente en este mundo que por el motivo que fuese (ahí no debo entrar aunque no comparta motivos) prefiera no tener un maestro que lo tutele, le pueda guiar, echar una mano en tantos sentidos... y eliga andar por el mundo del bonsái sin uno. Lo que no estoy dispuesto es a que encima se le falte el respeto a los maestros y que gente sabiendo esto piense igual o con bastantes puntos de acuerdo.

       Como despedida agradecer a todo el mundo que me rodea y me ayuda en mi camino. Pueden estar seguros que me acuerdo de todos y cada uno de ellos y que en el futuro de una manera u otra espero devolver por lo menos aunque sea una parte de todo lo que han hecho por mi."

Relación de fotografías tomadas durante el curso y mi felicitación a todos y cada uno de los alumnos que con gran empeño y dedicación han aprendido cuanto sé. Gracias!








































      


       

lunes, 8 de febrero de 2016

UNICORNIO

Este junípero rígida o junípero de las pagodas ha estado durante años sin trabajar, solo se ha cultivado para mantener el vigor, pero a pesar de eso ha secado alguna ramita.


Normalmente esta variedad de juníperos suele tener sus troncos rectos o con muy poco movimiento, algo característico de la especie. Me llamó la atención precisamente la belleza de este ejemplar, que su madera muerta es muy interesante a lo largo del recorrido del tronco y además, su vena viva es ancha. Su tronco tiene movimiento y dramatismo, y termina en un bello e interesante ten-jin.




El diseño de este bonsái y bajo mi opinión, ha de estar basado en primer lugar en acercar el verde hacia el tronco y además compactar el conjunto, desde la primera rama hasta el ápice. Para ello se hay que eliminar la primera rama de la izquierda, que abre mucho el diseño general y además oculta esa zona de madera tan interesante, donde hay una oquedad super atractiva.



Una vez eliminadas las ramas y que no nos valen para el diseño, se limpió las agujas viejas, para que el sol entre al interior y la planta pueda crear brotes nuevos e interiores. También se cepilló la zona muerta la eliminar la suciedad, y en la zona viva del tronco se retiró corteza vieja y se puso al día.



Se alambró todas las ramas y ramitas , y se fueron colocando para formar los diferentes palcos.





La copa se redondeó, algo que ocurre en la naturaleza en árboles viejos, ( que cada año brotan lo suficiente para vivir, pero no para crecer) , esto permitió que el ten-jin salga de la zona verde, creando un ápice especialmente dramático.
Se puso caldo sulfocálcico para conservar y blanquear la madera y en la corteza se aplicó aceite de oliva, para proteger y elevar el color rojizo.
Si observamos detenidamente la planta se va hacia atrás, algo que hay que corregir en el próximo trasplante, además de girarlo un poco hacia la izquierda. 
Bajo mi punto de vista, este bonsái ha recuperado la dignidad, ha sido paciente y ha esperado a una nueva intervención sobre su diseño y mantenimiento, ahora sólo hay que seguir el camino que nos marque, y cuidarlo con mucho amor.


martes, 25 de agosto de 2015

RONIN

ACEBUCHE "RONIN"

Esta olea europea llegó a mi jardín en el año 2001. Lo que me atrajo en esos momentos fue su corteza  acorchada, sus hojitas tan diminutas y además, el gran potencial de la planta.
La primera intervención sobre este acebuche fue sobre su madera seca, sobre todo en su zona alta. El ten-jin se trabajó pensando en reducirlo para que ópticamente no fuese extremadamente pesado con el tamaño futuro del bonsai.





Para ello se ahuecó y se le hicieron oquedades, siempre continuando y mejorando el movimiento. Además se continuó ahuecando la zona del tronco y su base. Este trabajo se realizó en febrero de 2001.
Se trasplantó y se abonó generosamente para que el vigor aumentara, con la idea de poder trabajar sus ramas.
En abril de 2002 se realizó un boceto sobre la idea que tenía en mente. Una vez decidido me puse manos a la obra y alambré sus  ramas dándole un primer diseño.



En la primavera de 2003 se trasplantó para que el vigor se mantuviese alto, y en junio se volvió a trabajar y colocar sus ramas. También se trabajó el ten-jin abriendo y ahuecando algunas zonas.


En noviembre de ese mismo año observamos como va aumentando su copa.


En 2005 se cambió a un tiesto redondo de cultivo, y se priorizó el engorde de ramas principales y aumento de ramitas. 
Fotos 9-10


Desde ese año y en una década hasta 2015, se le ha ido tratando con técnicas de cultivo y formación específicas para esta especie, madurando y envejeciendo sus ramas, su madera y corteza.



Pienso que después de 15 años ha madurado suficiente y ahora seguiré cuidándolo sin prisas, pero con constancia para que en años venideros llegue a ser un bonsái con dignidad.