jueves, 4 de abril de 2013

TRABAJO SOBRE TEJO BACCATA


 

En este articulo la escuela internacional Bonsai Time con sede en Nole (Torino) y Benalmádena (Málaga) quiere presentarles un trabajo sobre un tejo bacatta procedente del sur de Italia, el cuál fue recuperado de la naturaleza en la primavera de 1997 y se cultivó durante cuatro años antes de hacerle ningún trabajo. Recordamos que antes de trabajar un árbol debemos asegurarnos que esté fuerte y vigoroso, para que soporte con
 
la máxima garantía los trabajos de modelado que imponga el nuevo diseño. En el año 2001 se trasplantó a tiesto de bonsái y se le hizo un primer modelado, manteniéndose, sólo con podas y pinzados, con un buen vigor y salud  hasta marzo de 2009, pero su estructura de ramas y su madera muerta se había deteriorado bastante, por lo cuál decidimos  aplicarle una reforma para encontrar el alma a este bello material. En el momento del trabajo las medidas eran de 46 cm. de alto, 51 cm. de ancho y con una profundidad de 53cm. 
 
 

 Lo primero que decidimos fue cambiarle el frente, girándolo hacia la izquierda, esto daría una mejor visión de la zona de madera muerta que tiene escondida en el lado derecho y, además, la vena viva destacará, aún más, entre las dos zonas de madera muerta. También se cortó la rama delantera más baja por dos razones. Una  por su nacimiento tan recto hacia abajo y  otra porque ocultaba la zona del tronco que precisamente queríamos destacar con su nuevo frente. También se cortó la rama que se cruzaba por delante del tronco y tapaba parte del nebari. Una vez despejado de esas dos ramas procedimos a la limpieza de madera con la pistola de agua a presión. Con esta técnica de limpieza hemos resaltado todos los detalles de esa bella madera que posee. Aparecieron oquedades, grietas y zonas que nos recuerdan las vicisitudes que este bonsái ha tenido que superar .También aparece destacado el borde de la vena viva  y es increíble.


 
Continuamos nuestro trabajo. Se alambraron todas las ramas y se cortaron las que no eran necesarias para el diseño. Una vez acabado el alambrado fuimos posicionando ramas y ramitas, cada una en su lugar para formar una bella copa. Tuvimos que servirnos de  algunos tirantes para posicionar en el lugar correcto parte del verde.


 
 
El siguiente paso era trasplantar  y ver el estado de las raíces. Elegimos un tiesto redondo yamaaki de color diferente al rojo de la vena viva, precisamente para acentuar, aún más, esa zona que queremos que se convierta en el centro focal del bonsái. Limpiamos con extremo cuidado las raíces, quitándole un 20% aproximadamente, ya que gozaban de buena salud, pero nos encontramos con un nuevo problema: una raíz gruesa en el fondo, algo típico en los bonsáis recuperados. La rebajamos y posicionamos el tejo en su nuevo tiesto. Después de darle blanqueador a la madera y plantarle el musgo lo colocamos en el tokonoma para tomar la última decisión:



 Cortar la rama derecha,  por varios motivos: por su nacimiento recto hacia abajo, porque se cruzaba con la rama trasera restándole importancia y, además , porque el diseño ganaría en asimetría.
 Una vez cortada la rama, dimos por finalizado el trabajo. Ahora tendremos que cuidarlo para que tenga una buena recuperación y adquiera la belleza de los tejos centenarios.


Trabajo realizado por Giorgio Castagneri y Miguel Angel González