lunes, 5 de agosto de 2013

Una fabulosa Bouganvilla: LA PERLA VERDE


En Otoño de 2010,  una antigua Villa en Fuengirola  iba a ser derribada para una nueva construcción. En una de las puertas del jardín se alojaba, desde hacía muchos años, tantos como se puede apreciar por la foto, que puede ser de los años 50 del siglo XX una fabulosa Bouganvilla,  no sólo por la calidad increíble de sus cortezas




sino también por la conicidad y el tamaño que ostentaba, acompañada por otras muchas de menor porte y edad, pero también notables, que así mismo fueron recuperadas.

Desde ese tiempo,  había sufrido numerosas podas por los distintos jardineros, encargados de domeñar su enorme ímpetu vital y estas continuas podas la habían ido conformando hasta conseguir de ella un maravilloso aspirante a Bonsái. La conicidad inicial se perdía en la parte superior, al haberse bifurcado  y originado dos poderosos troncos en paralelo. Pero esto tendría arreglo con un buen trabajo de madera muerta, que además conformaría el ápice.

Afortunadamente, la dueña de la Villa, nuestra amiga Charo García,  persona con mucha sensibilidad, estaba apenada por el futuro tenebroso que les esperaba. Cuando se le propuso recuperarla para formarla como Bonsái, estuvo encantada. Pero las máquinas amenazaban y aunque la época, octubre, no era la más idónea para su recuperación, se procedió a ello.

Por considerarla una verdadera joya, se le llamó La Perla Verde. Se cortó a unos ochenta centímetros de altura y se podaron, también, varios troncos secundarios que nacían desde el nebari o desde la base del tronco principal. Fueron necesarias dos personas para extraerla de la tierra y transportarla en un vehículo, con sumo cuidado para no estropear su maravillosa corteza.
Era un reto conseguir que un ejemplar de estas dimensiones, recuperada en una época adversa, viviera. Se plantó en aKadama en una maceta de grandes dimensiones y durante tres meses permaneció en un invernadero frío, (foto 002) lo que hizo que brotara abundantemente (006), especialmente en la parte superior que era lo deseado ( foto 003), y después por diez meses, al exterior, creció con mucho vigor.






Esto permitió que ya en  Febrero de 2012 se pudiera hacer un primer alambrado, pero  sólo se seleccionaron las ramas y se alambraron las más importantes, en el primer tercio,  para dar el movimiento adecuado. Las Bouganvillas deben ser alambradas cuando las ramas están tiernas, pues de lo contrario las quebraremos.

Siguió demostrando una vitalidad portentosa durante los siguientes meses y,  por fin, en septiembre de 2012 se llevó al Estudio de Bonsái de Miguel Ángel González  (foto 008) como podemos apreciar ( foto 009, 010, 011 y 012) el crecimiento había sido muy notable y demostraba hallarse muy fuerte para poder soportar el trabajo que vendría a continuación.










Se empezó por cortar los grandes tocones con sierra (fotos 013, 014, 015, 019), para facilitar el posterior trabajo con la máquina (fotos 016,017, 018) y  después de un primera acabado provisional ( foto 020) se procede a quemar los restos de fibras (foto 021).









Después de estos trabajos, comenzó el defoliado ( fotos 022,023, 024) continuando con un minucioso alambrado(foto 025, 026)  quedando como nos muestran las fotos siguientes con el frente y la espalda(fotos 027 y 028).












El día de Andalucía, 28 de Febrero de 2013 se trasplantó a una magnífica maceta (Naka Watari) de color crema. (Previamente el tocón más grueso fue prácticamente eliminado, dando mayor ligereza al Nebari).

Ahora realmente teníamos delante a LA PERLA VERDE 


La Perla Verde expuesta dentro del tokonoma y con un kakeyiku que contiene un poema que habla de las flores y  la  hermosura de la primavera.
Este conjunto daba la bienvenida a los visitantes de la muestra celebrada en la Casa de la Cultura de Fuengirola en mayo de 2015.